Busca "libretas de colores" y vas a encontrar portadas: rojas, verdes, amarillas, todas con las mismas hojas blancas por dentro. El color en la hoja es otra cosa, y tiene más historia de la que parece.
Seiscientos años de papel azul
En Europa se hace papel azul desde la Edad Media, con trapos azules molidos. Un estatuto de Bolonia de 1389 ya lo regula, y en la Venecia del siglo XVI lo usaban Carpaccio, Tiziano y Tintoretto. Alberto Durero lo usó durante su viaje a esa ciudad: en 1506 dibujó sobre él las manos de un santo, con tinta gris y realces blancos. La razón era técnica. Una hoja azul da de entrada el tono medio, así que el artista solo agrega las sombras y las luces. En 2024 el Museo Getty de Los Ángeles le dedicó una exposición entera.
Planos azules y un accidente morado
El azul tuvo una segunda vida en 1842, cuando John Herschel inventó la cianotipia. Desde la década de 1870 hasta mediados del siglo XX fue la forma de copiar planos, con líneas blancas sobre fondo azul, y de ahí viene la palabra blueprint. El morado tiene su propia historia. Durante siglos fue el tinte más caro que existía, sacado de caracoles marinos, hasta que en 1856 un estudiante de 18 años, William Perkin, obtuvo por accidente un tinte morado en el laboratorio de su casa mientras intentaba fabricar quinina. Fue el primer tinte sintético que se vendió y puso de moda el malva.
Lo que hay hoy
Hay tres familias. Los papeles de tono para artistas, en gris, beige o negro, que se venden en blocs y cuadernos de espiral y sirven para estudiar luces y sombras. Las libretas de papel pastel, comunes en la papelería japonesa, donde el color es tan suave que se escribe con cualquier pluma. Y las de color intenso, que son pocas: libretas donde la hoja es negra, azul o roja de verdad y se escribe con tinta clara.
Cómo saber si el color es de verdad
Mira el canto. Si el papel está teñido, el canto de la libreta es del color de las hojas. Si solo está impreso por encima, el canto se ve blanco, y al rasgar una esquina aparece el centro claro.
Qué cambia al escribir
En una hoja pastel, nada. En una de color intenso cambia la tinta: la de una pluma común es transparente y se pierde, así que se usan tintas opacas y claras, con el blanco como base. A cambio pasa algo curioso con los demás colores. Sobre una hoja oscura, un amarillo pálido, un turquesa o un rosa claro siguen muy visibles, mientras que un azul oscuro o un café casi se apagan. Elegir el color de la hoja también es elegir tu paleta. Aquí está la guía de plumas.
Las nuestras
Bocetta es de la tercera familia. Cada libreta es de un solo color de principio a fin: portada, hojas, cantos y listón. Nero (hojas negras) y Blu (hojas azul cobalto) ya están disponibles; Rosso (hojas rojas) y Viola (hojas moradas) llegan próximamente. Todas miden 17.6 × 24.5 cm, tienen 160 páginas lisas de 120 g/m² y traen una pluma de gel blanca.
Si no sabes cuál, el quiz de color toma un minuto. Y si quieres verlas juntas, aquí están todas las libretas de papel de color.
Fuentes: la exposición Venice in Blue de la Universidad de St Andrews, el Museo Getty sobre Drawing on Blue, el atlas del cianotipo del Getty Conservation Institute y el Science History Institute sobre William Perkin.
